Objeto de la Criminología (Delito, Delincuente, Víctima y Control Social)
b- Objeto de
la Criminología (Delito, Delincuente, Víctima y Control Social)
La
criminología, como disciplina científica, ha experimentado una evolución
significativa en la delimitación de su objeto de estudio. En sus inicios, el
interés se centraba principalmente en el delito como infracción de la norma
penal y en la figura del delincuente como sujeto activo de la conducta
desviada. No obstante, el desarrollo teórico y metodológico de la disciplina
permitió comprender que el fenómeno criminal no puede analizarse de manera
fragmentada ni exclusivamente desde una perspectiva jurídica, ya que constituye
un hecho social complejo en el que intervienen múltiples dimensiones y actores.
En
la actualidad, el objeto de la criminología se estructura en torno a cuatro
elementos fundamentales: el delito, la persona infractora, la víctima y los
mecanismos de control social. Estos componentes se encuentran relacionados y
forman parte de una dinámica social fluida por factores culturales, económicos,
políticos y psicológico. El análisis integral de estos elementos permite
comprender no solo las causas y manifestaciones de la conducta antisocial, sino
también las respuestas sociales que surgen frente a ella, considerando una
visión sobre los fenómenos criminológicos.
Figura
1 Nota. Imagen de Raffaele Garofalo (s.f.). Recuperada de Lifeder: https://www.lifeder.com/raffaele-garofalo/.
Raffaele
Garofalo, representante de la escuela
positivista, amplio la concepción del delito al proponer la idea de “delito
natural”, entendido como aquella conducta que vulnera sentimientos esenciales
para la convivencia social, como la piedad y la probidad. Asimismo, diferencio
las acciones esencialmente reprochables (mala in se) de aquellas que son
ilícitas por disposición legal (mala prohibita). Su aporte contribuyó a que la
criminología trascendiera la definición estrictamente jurídica del delito,
resaltando su dimensión social y de valoración dentro del objeto de estudio de
la disciplina.
En relación con la figura del delincuente, se ha
señalado que “es relacionar la conducta delictiva en función de la personalidad
y del inseparable contexto social que el individuo esta interactuando”
(Marchiori, 2014, como se citó en Zúñiga, 2025, p. 137). Esta afirmación evidencia
que le delincuente no puede analizarse desde una perspectiva reduccionista,
biológica ni jurídica. La conducta delictiva, desde el enfoque clínico que
retoma Marchiori, debe comprenderse como el resultado de la interacción entre la
personalidad del individuo y el entorno social. Esto implica considerar
factores familiares, culturales, económicos y relaciones influyen de manera significativa
en el comportamiento. De esta manera, el delincuente deja de ser visto
únicamente como un sujeto que infringe la ley y pasa a ser entendido como una
persona cuya vida y contexto social son elementos primordiales para explicar su
comportamiento, lo que amplía el objeto de estudio de la criminología más allá
del hecho delictivo.
Por su parte, la Asamblea General de las Naciones
unidas define como víctimas a “las personas que, individual o colectivamente,
hayan sufrido daños, inclusive lesiones físicas y mentales o sufrimiento
emocional, pérdida financiera o menoscabo sustancial de los derechos
fundamentales como consecuencia de acciones u omisiones que violen la
legislación penal vigente en los estados miembros, incluido el abuso de poder”.
(Asamblea General de las Naciones Unidas, 1985 como se citó en Zúñiga, 2025,
p.143). Esta definición amplia el concepto tradicional de víctima al incorporar
daños físicos, psicológicos, económicos y la vulneración de los derechos
fundamentales. Además, reconoce que la afectación puede producirse incluso por
abuso de poder, lo que introduce una dimensión institucional dentro del
análisis criminológico. De esta manera, la víctima adquiere un papel central en
el objeto de estudio.
En cuanto control social, se ha indicado que “los
grupos humanos son, por ello, normativos y la infracción de sus normas de
conducta provoca la reacción del grupo” (Herrero 2007 como se citó en Zúñiga,
2025, p.140). Esta idea explica que toda sociedad establece normas que regulan
la convivencia y cuando son transgredidas, surge una respuesta social, toda la
colectividad establece pautas de comportamiento que regulan la convivencia;
cuando estas son vulneradas, surge una respuesta que puede variar en intensidad.
El delito, por tanto, no solo constituye una infracción legal, sino también una
ruptura del orden normativo que sostiene la vinculación social.
Fuente: Asamblea Legislativa de Costa Rica. (s. f.). Costa Rica enfrenta un reto urgente: la inseguridad [Video corto]. YouTube. https://youtube.com/shorts/3nPQ1Vxbouc
Según la Asamblea Legislativa de Costa Rica (2025),
el país enfrenta, la percepción social sobre la inseguridad la cual se ha
intensificado en los últimos años, lo que influye tanto en cómo se concibe el
delito como en la manera en que la sociedad y las instituciones responden a él.
Además, en el video short se puede apreciar:
ü La percepción del delito
como fenómeno social.
ü Las implicaciones de
actores que cometen conductas criminales(delincuente).
ü Impacto en la población y
posibles víctimas.
ü La necesidad de estrategias
de control social formal e informal.
El objeto de la criminología demuestra que el
fenómeno criminal no puede analizarse de manera aislada ni exclusivamente del
derecho penal. El delito, el delincuente, la víctima y los mecanismos de
control social constituyen dimensiones interrelacionadas que permiten
comprender la complejidad de la conducta antisocial.
Esta visión integral permite superar enfoques
reduccionistas y fortalece el carácter científico de criminología. Solo
mediante el análisis articulado de estos cuatro elementos es posible comprender
de amanera critica la realidad criminológica y plantear estrategias de
prevención y respuesta acordes con las necesidades del contexto costarricense.
Asimismo, reconocer la interacción constante entre
delito, delincuente, víctima y control social implica asumir que el fenómeno
criminal es dinámico y condicionado por las transformaciones sociales,
económicas y culturales. En el caso costarricense, donde la percepción de
inseguridad ha adquirido mayor relevancia en el debate público resulta
indispensable promover políticas y prácticas sustentadas en el conocimiento
científico y no únicamente en reacciones inmediatas o discursos mediáticos.
Bibliografía
Asamblea Legislativa de Costa Rica
[@asambleaCRC]. (21 de marzo de 2025). Costa Rica enfrenta un reto urgente: la inseguridad [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/shorts/3nPQ1Vxbouc
Raffaele Garofalo [Fotografía]. (s.f.).
Lifeder. Recuperado de https://www.lifeder.com/raffaele-garofalo
Zúñiga López, R
(2025) Fundamentos de criminología Editorial Universidad Estatal a Distancia.
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